jueves, 9 de octubre de 2014

6 x 8 II

Noche de nariz fina
poco rigor con mis pasos
si huelen a selva sucia.
Casi fieles, me han seguido,
pero oprimen en su planta
una ofrenda de jazmines.

martes, 7 de octubre de 2014

Salmo de nuevo Judas

Señor, si me toleras, me perpetras
porque yo no soy hombre, soy flagelo.
Tengo pecados más que tengo pelo
y escribo vicios más que buenas letras.

Tú, que mis escondites los penetras
-nada es muralla para ti, ni velo-,
dame la mano cuando voy al suelo.
Dije que si me aceptas, me perpetras

y me desdigo así, pidiendo ayuda,
pobre en esfuerzo, millonario en duda,
hábil en gestos y palabras necias.

Pienso que voy a recibirla porque
no querrás otro Judas que se ahorque.

El corazón contrito no desprecias.



Fotografía: gentileza de Adriana Francano

lunes, 6 de octubre de 2014

Innominadas


Hay unas flores –no sé cómo se llaman-

cuyo color no acierto a definir.

Las cortan unos para el elixir

con que humedecen lo que no proclaman.

 

Dan el aroma de aquellos que aman

y la nostalgia de antes de partir.

Buscan su savia allá por el nadir

de la conciencia, que nunca reclaman.

 

Sueltan el polen a los cuatro vientos

cuando en el aire se les queda quieto

el cóndor aumentado de las noches.

 

Escupen hojas a los descontentos.

No andan en ramos. Huyen del aprieto
 
y de la petulancia y de reproches.




domingo, 5 de octubre de 2014

6 x 8


 

 

Orquídea de los humildes

espantabas a las moscas

con tu dulzura excedente.

Sólo yo, también insecto

me aferraba a las cortinas
 
por una miga de luz.






sábado, 4 de octubre de 2014

Stein

 
A una rosa no se le pregunta
donde mandó bordar su terciopelo
ni por qué hunde raíces en el suelo
ni sobre su pasión de amor presunta.
 
No lo sabe, tampoco lo barrunta.
Engarza su perfume en pleno vuelo
y encarna la belleza a contrapelo
hasta en esas espinas con que apunta.
 
No inquiramos entonces por los roces
que acusa nuestra voz entre las voces
o nuestra piel en la línea celeste.
 
Desde el centro de mesa de la fiesta
el pétalo en caída no protesta
 
y se llama a sosiego, aunque le cueste.
 
 
 
 

viernes, 3 de octubre de 2014

Redondillas protohumildes

 
Vivir es rectificar.
Todo hueco es oportuno.
Serse mucho es ser ninguno.
Insistir es olvidar
 
sin olvidar. Se revive
cuando se toma el desvío
con paso recto. El navío
sabe su manso declive
 
y qué puertos ya cerraron.
No toda sombra es sombría.
No toda mi sangre es mía.
Ha tiempo la derramaron.
 
En la paz, ciertos desmanes.
En el fango, unas violetas.
Pocas palabras secretas
y el fuego en los tulipanes.
 
Me susurro lo que digo
y me grito lo que callo.
Me enhebro firme en el tallo
y disperso en el ombligo.
 
Nos suelta la paradoja
mucho cabello de mimbre.
Ni la carta llega al timbre
ni toda la sangre es roja.
 
No hay velas en los veleros
para la noche del rumbo.
Cuando presumo, sucumbo.
 
¡Remar sin llorar, viajeros!



jueves, 2 de octubre de 2014

Aritmética


 

Cuenco temblando, la uva derramando

como gotas azules de maná.

Dulzura pura, dulzura que va

buscando el alma acaso, y encontrando.

 

Epítome exhaustiva de lo blando.

Poción que transfigura lo que está,

y mira lejos, cielos más allá

del cielo, la zozobra mitigando.

 

Vino también, si el catador se atreve

a una expansión fogosa de la nieve,

a la belleza tersa que rezuma

 

hasta en la herida misma, contra el grito

emboscado en el fin del infinito,
 
que resta los temores y amor suma.