jueves, 20 de julio de 2017

Cartomancia

Tozudamente,
como se contradicen
la noche y el día
en una justa de ritualizados vaivenes,
así mis sentimientos opuestos
se raspan y suceden,
mueren y viven,
en tanto un mismo rostro
forma una larga fila
pronta a escanciarse en mí, como un goteo.
En lo oscuro sin fin, la ausencia resplandece.
Convocan a jugar, y yo deserto,
me asumo condenado a naipes repetidos.
Soplo y que se los lleven las gitanas
para anunciar con gracia los futuros pretéritos.




domingo, 16 de julio de 2017

Death time

Es probable que el momento nos encuentre a solas.
En mí se hará tu rostro, pero no lo sabrás.
Tenés poca conciencia del don de suscitarte.
Apenas si confiabas en la plenitud de tu presencia
y la magnificabas con artes de escenario.
Exagerar es un imperativo genético,
destino, vocación, marca de fábrica.
Si fueras a llorar, no estaré para verlo.
Me habré ido en aroma de hierbas extranjeras
por los poemas cursis que nunca leerás.
Tampoco en esa hora gustarás de los libros.
Todo protagonismo se resuelve en carne
y no en las cicatrices de papel y sombra.



viernes, 14 de julio de 2017

Desprendimiento

Dejarlo ir
es un ensayo
para aprender
algo importante.
Todo es suspiro.
En eso cabe
la farsa de años,
pena y recuerdos
claros, felices.
A eso remite
el viejo pánico.
Horas contadas,
calle sin luna.
Soltar el hilo
y fin del sueño.
Ni mar ni tierra
en los bolsillos.
Ya sin propina
en los cronómetros.
No te lo quedes,
dejalo ir.
Sobre suspiros
vuelan los pájaros.
Flor del escándalo,
la muerte es una.


lunes, 3 de julio de 2017

10x9

Vos para mí ya no sos nada
excepto el amor de mi vida.
Cuando el alma se me descuida
porque comienza a estar cansada
entrás como una bocanada
de pasado casi bonito.
No celebro. No me desquito.
Desando mis razonamientos,
temblequeo hasta los cimientos,
deambulo, lloro, duermo un poquito

y compito con el Poniente,
hundo el sol en el horizonte,
me salpico, trepo hasta un monte
donde a veces verde se siente
la hierba que el invierno miente
en paisajes de fantasía.
Olvido que esta boca es mía,
mato impulsos en escritura,
envuelvo joyas y basura,
voy desnudo a la noche fría.



martes, 27 de junio de 2017

Unidos y esquivados

Vapores que sin nube se separan,
semillas dispersadas en la arena, 
máscaras apretadas a la pena,
idiomas que por siglos no se hablaran,

cápsulas de rencor que se disparan 
como el agudo llanto de una nena,
el óxido que traba la cadena
de las bicis que nunca más andaran

eso es lo que quedó, y lo que somos
en cruda intimidad de la distancia
y amoroso goteo del silencio,

enciclopedia sorda en varios tomos,
flor sutil escondida en la fragancia
del banquillo en que a solas me sentencio.




viernes, 16 de junio de 2017

Soneto de soledad

Sabe la soledad en su amargura
templar huertos de azafrán y ciruelas,
enfermedades dulces, sin secuelas,
pájaro de suelo y pez de altura.

Siente la soledad en su cordura
el frou-frou de ateridas damiselas
y un rumor de recreo en las escuelas
de lo que nunca fue, la infancia pura.

Busca la soledad luz permanente
entre los hongos y las telarañas
y en la mañana fría y los cajones

y llora en soledad lo que presiente,
horizontes de zorro ya sin mañas
con el hocico fijo en los rincones.




lunes, 12 de junio de 2017

Ibirapuera

Donde se interrumpe el hacinado alboroto
y el amontonamiento de casas que no quisieron buscar la belleza,
con petulancias de emperador
el verde abre un parque que parece sonambulear a miles de kilómetros de aquí,
en ese país mítico virgen de cemento.
Charlan los pájaros docenas de lenguas diferentes
y bordan músicas en las sedas de un enorme lago.
Nos desurbanamos  sentados en el pasto tenue,
besado en hojas apenas húmedas.
Sin anunciarse, la maravilla irrumpe a nuestra izquierda.
Dos cisnes negros, a la vez dulces y opulentos,
delatan sin estridencias que están unidos para siempre
y avanzan lánguidamente ocultando el pataleo.
No quieren humillar la pequeñez de los patitos que pescan laboriosamente,
acaso tampoco querrán reconocer que son perfectos.
Sólo flotar, deslizarse y un poco pavonearse
para otras parejas que, sin prevenirnos, hermosean la distancia,
uno y otro esmerados en escrutar las plumas propias
y las de su compañía.
Catorce o quince parejas de cisnes negros,
y una de blancos que recorta la otra orilla.

Muy cerca e infinitamente lejos, el arte moderno
yace adinerado en amplios pabellones.

Es una tarde muy gris y casi temperada.

Algo crujirá cuando salgamos de aquí.
Iremos a la pelea como en trino diferente
o color incompatible.

Todavía no lo sabemos.