viernes, 29 de septiembre de 2017

Visita

Vamos a pasarla bien.
La primavera nos encuentra
enteros y juntos
-¿contentos?-
pero no es constante.
Estas flores que aroman e iluminan
no son eternas.
Otras vendrán a su vez,
acaso al mismo sitio,
pero ya no serán para nosotros.
El pájaro soberbio que declina el cielo
no nos canta su nombre ni su destino.
No lo reconoceríamos si volviese.
No nos oye ni nos ve.
Es un regalo más
-fugaz,
como era todo-.



martes, 26 de septiembre de 2017

Sócrates

Vamos a la profunda disolución,
al caos,
o a la fusión ansiada en un orden superior,
al cosmos.
En todo caso es hora de dejar la fiesta
que no fue tal
pasada la estación de la ilusión florida,
cuando nos atrevíamos a morder un para siempre.
Hoy va en la boca un dejo de pasión sin fe
que sabe a viejo
y escuece la palma un peso de maleta vacía.
La soltaremos
en la esquina más honda del abrazo deshecho
donde se mustian hortensias, calas y tulipanes.
En el punto final siempre hace frío
como de viento impúdico, escandaloso
en una desnudez no fotogénica.

Más allá del bosque hablaban de nosotros.
Una ecuación lejana, insustancial
que filtraron las hojas.
Tampoco en este día saltarán los duendes
que duermen sus otoños acumulados
y guardan bajo tierra una sonrisa.

Que nadie nos acuse de llegar sin perro.
Bebimos la cicuta en compañía
aunque los elegidos
ya no estaban aquí.



jueves, 14 de septiembre de 2017

Caso serio

                        A mi amigo Hernán Abalo

Me piden humorada, gracia, chiste...
Los años me volvieron caso serio.
Cambia colores este ministerio
y tiembla el alma cuando se desviste.

Un punto irónico, claro, resiste:
pudor al límite del improperio
y la perplejidad ante el misterio.
No puede ser, y, sin embargo, existe

una conciencia más allá del duelo
para esta contumacia invertebrada
y la tontera que no se remedia.

Río de mí, y caigo, y me desvelo.
Cansancios, quiebres, ilusiones, nada
que no pueda colarse en la comedia.



Fotografía de Marcela Burlastegui

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Sagesse

No diría que estoy de vuelta de muchas cosas
pero si que he aprendido a relativizarlas.
No caigo por las feas. No estallo en las hermosas:
pervivo si no las toco, puedo contemplarlas.

Ni abruptas rebeldías ni vetas asombrosas
me marca este cuadrante, y, si pretendo izarlas
son suaves las banderas, aunque nunca borrosas.
Quizá más cuesta coserlas de lo que olvidarlas

para seguir el sendero incierto, impreciso
de una adultez haragana, cuando no imposible.
Por más que mires, las flores no brotan del piso.

Menos bello, menos tenso y menos irascible
un cuerpo desterrado se abre, canta y entrega
la semilla volátil para un sol que no llega.



lunes, 11 de septiembre de 2017

13

El barro del silencio decantado en frascos.
La rabia de la carne derramada en vientos.
La trampa del amor agazapada en rostros
y abstractas pantorrillas, como pan y espuma.

No es esto sangre ni cierta hinchazón es vida.
Flotan las alas y cientos de barcos suben
sobre la recta perspicacia de los trenes
que desgajan el verde de los tristes campos.

Nadie sabe la juventud ni enrosca el tiempo,
sólo una abuela da geranios y malvones
para la eternidad en una suave siesta
que arrumba como arena la estación Infancia.

Ni yo soy yo, ni vos sos vos, ni el otro es alguien.




martes, 5 de septiembre de 2017

Soneto Pampa

Hay una inspiración que se amontona
contra profusos tachos de basura;
hay una inmolación cerrada y dura,
mojones de rencor cercan la zona.

La voz ronca y metálica pregona
consignas vanas de memoria oscura,
pero hay reflejos en el agua pura
de águila blanca que no desentona

con la gris amistad de los caminos
y la verde bondad de los paisajes;
un espacio más ancho abre futuro

en lentos y aromados remolinos
que amasan mundos tras de los peajes;

de pronto surge un niño y salta un muro.

sábado, 5 de agosto de 2017

Al oído

La vida tiene un secreto triste,
no me lo digas.
Decime adiós,
que Dios es la intuición más pura
del corazón del hombre,
y el único antídoto
para nuestro mercadeo tenaz.

Despertaré amando tu libertad un día.
No sabré cómo anunciarlo.
El malentendido, la condena
fue sólo un tira y afloja
donde nadie aflojaba.